Las últimas noticias sobre el conflicto de Mali son más optimistas de lo que en un primer momento se pudo llegar a pensar.
El Ejército francés ha recuperado las ciudades de Gao o Tombuctú sin a penas despeinarse y ahora se sitúa a las puertas de Kidal, la tercera ciudad más importante y controlada, desde el pasado mes de marzo por Asan Din, un grupo tuareg islamista aliado con la rama magrebí de Al Qaeda.Todo parece indicar que el conflicto de Mali entra en su segunda fase: Francia espera que los soldados de la Misión Internacional de Ayuda a Mali tomen el relevo lo antes posible y sean ellos, quienes aseguren la estabilidad en el país africano. Y es que, Hollande quiere evitar a todo costa que Mali se convierta en su propio Afganistán y las cosas se compliquen. En este sentido es bueno tener en cuenta el análisis realizado por Laura Seay en Foreing Policy, Mali is not Stan:
- En primer lugar, la historia de Afganistán ha estado marcada por la inestabilidad en su territorio y la debilidad de sus instituciones centrales, aprovechado por líderes tribales para campar a sus anchas. Mali, en cambio, tiene una larga tradición como país centralizado, de hecho, la guerra que estamos presenciando es el primer coflicto serio que vive el país desde el protagonizado con Burkina Faso en 1980.
- Por otro lado, tenemos que tener en cuenta el pasado colonial de Francia en Mali, algo que no existía entre Estados Unidos y Afganistan. Una historia y una lengua común a lo que hay que añadir la presencia de ciudadanos y empresas francesas, facilita al Ejército galo crear lazos de amistad con los soldados malienses y ganarse de forma más fácil, el apoyo de la ciudadania.
- En tercer lugar, más allá de las competiciones entre las diversas vertientes del Islam, en Mali no existen problemas étnicos tan relevantes como en Afganistán. Del mismo modo, Mali carece de un equivalente de Paksitán como país vecino, responsable, en parte, de la inestabilidad en Afganistán. Además, parte de los terroristas que actúan en el norte de Mali ni siquiera son malienses.
- Por último, las circunstancias de la intervención francesa en Malí son completamente diferentes de aquella que lideró Estados Unidos en Afganistán hace ya algunos años. Los franceses no han ido a invadir Malí, el gobierno de Mali les pidió ayuda para replegar a los islamistas. A esto hay que añadir que, desde el principio, Francia tiene claro que la mayor parte de la construcción de la paz en Malí se llevará a cabo por una fuerza africana.